Cómic
Mi manera favorita de contar el mundo
Contar historias en forma de cómic es, para mí, como respirar. Algo natural, necesario, inevitable. Desde que descubrí las posibilidades de una página dividida en viñetas, supe que allí podía ocurrir cualquier cosa: humor, poesía, crítica, emoción… y que quería vivir ahí dentro
Del fanzine a las grandes cabeceras
Como dibujante en Barcelona, he tenido el privilegio de publicar en cabeceras como El Jueves, Comix Internacional, Cairo, Cimoc, Más Madera, Cavall Fort, Madriz, El Estado Mental o Jot Down. Cada una de ellas me ofreció un territorio gráfico distinto, una voz que había que sintonizar, y la posibilidad de experimentar con el lenguaje del cómic desde muchos ángulos.
Cómic de autor: narrativa personal, sin filtros
A lo largo de los años he escrito y dibujado obras que me han llevado lejos —en el mapa y en lo personal—. Desde El Sitio de Logroño hasta Lomos de Orio, pasando por Loco, una de mis obras más queridas, premiada en la Semana Negra de Gijón. También están Los Trotabosques, Removal Man vs. Motormuth (publicado por Marvel UK), Asís, o mi más reciente delirio estival: Diario del Dibujante Sudoroso.